domingo, 24 de agosto de 2014

jueves, 19 de junio de 2014

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He soñado, de repente, con un marido maltratador y un hijo en llanto. El miedo, otra vez, persiguiéndome por las calles y en mi propia casa. Sola. Sin poder hacer nada. Me he asustado cuando he abierto los ojos, segura de encontrar cardenales por todas partes. Segura de estar sintiendo el ardor de una bofetada. Segura de jamás terminó aquello. Supongo que esas cosas nunca se olvidan, aunque yo crea que sí.

martes, 18 de septiembre de 2012

Fueron demasiadas palabras. Y demasiados golpes. Infinidad de mentiras. De duelos. De silencios. Nunca me sentí demasiado cómoda en los vacíos entre los dos. Las canciones parecían llenar las penas. Los huecos se hacían más grandes. Las heridas no supuraron.
Ahora, no sé dónde estoy. El cielo es gris, pero veo la luz del Sol. De alguna manera he logrado encontrar el valor para seguir. Voy a ser grande. Voy a ser yo. Quizás la chica de la que te enamoraste, y que se enamoró perdidamente de ti. Pero sin ti. Sin las peleas. Los problemas. El estrés. Sin las noches en blanco. Sin la presión. Sólo con ganas de reír, de jugar. De conocer a gente nueva, maravillosa, entrañable.
Y seguir amando al mundo. Seguir adorando a mi mundo. Adorarme a mi.

sábado, 11 de agosto de 2012

Bye.

Se ha esfumado de repente. Es cierto que de repente dijiste todas las cosas que alguna vez quise escuchar. Apretabas mi mano llorando y me decías "Eres preciosa" y en algún momento en que mi mente se nubló te oí decir que yo sería tuya toda la vida. En alguna parte de mí misma sé que eso es verdad, porque siempre quedará el resto de que yo te lo dí todo porque dijiste cosas que no debiste. Porque me prometiste mucho tiempo después que sería más dulce, para hacer mi soledad más amena; menos agria. Y aún así no supiste cumplir hasta que yo te dije que me iba a vivir mi vida, esa que dejé aparcada en alguna parte entre un Mercedes blanco y un BMW turquesa. Fue mejor decirte que no. Imaginarte sufrir por mi igual que yo llegué a sufrir por ti. Pero, de los dos, apostaría que soy la única que llora. Porque para ti siempre fue más fácil negarlo todo; esconderlo... Yo sólo quería que fueras dulce. Yo sólo quería que me quisieras como yo te amaba. No necesitábamos dejarlo todo. Ni odiar a la gente. Sólo palabras y gestos dulces. No sólo besos y caricias; sexo salvaje; un par de "Te amo"; cogernos de la mano por la calle; ir a cenar... Yo necesitaba más... Necesitaba ser lo que tú eras para mi. Perfecta...

jueves, 19 de julio de 2012

Es inevitable sentirse un poco extraña cuando piensas que hace un año, las cosas eran mil veces diferentes. Lo único que no cambia es que sigues formando parte de mi vida. Realmente hago balance de todas las cosas que han cambiado, a las cosas que hemos sacrificado y a miles de palabras que jamás deberíamos haber dicho. Hay acciones que no tienen sentido, pero para tu desgracia, sales con un sinsentido contínuo. He de decir que eres tan sumamente racional que a veces me sentía frustrada, pero al fin y al cabo, me he acostumbrado a tus palabras duras y severas, esas que me dices seriamente cuando intento bromear, y que me hacen quedar como una tonta. Odio esos momentos, pero los disipas con sonrisas.
He aprendido que me gusta cocinar, aunque ya lo hacía desde hacía tiempo, nunca nadie me ha dicho que ama mis bolitas de arroz (aunque tu me lo dices con la mirada y la boca llena). 
He aprendido que soy la persona más aburrida del universo. Soy capaz de pasarme una tarde entera haciendo zapping contínuamente y tragarme cualquier serie vieja y aburrida con tal de no pensar en hacer otra cosa; y tu en cambio eres puro nervio (no solo porque eres hiperactivo, reconozcamoslo) y no te gusta estar en casa mirando película tras película. Oh diablos si, soy una pesada vaga y aburrida, pero me quieres.
Es bonito pensar que pese a todas nuestras cosas, seguimos juntos. Pese a que hace poco te comenté que ya no pegamos, porque cada día parezco más pija y tu sigues siendo tan tú.
Es bonito que no sepamos que vamos a hacer el día 25. Es bonito pensar que quizas me vayas a sorprender con algo, aunque cada día me sorprendes. Y que quizás me llames "preciosa" en ese día tan especial, quién sabe.
Tengo muchos recuerdos de este año que hemos pasado juntos. Y a veces simplemente, me dejo llevar por ellos. Ahora simplemente hay que contar los días, y es que estoy impaciente. Es imposible negar que eres lo más lindo que he visto nunca. Incluso superas a los gatitos, y eso que para mi no hay nada más bonito que un gatito...
Eres genial, Darksoul <3

miércoles, 4 de abril de 2012

A veces

... las palabras adquieren un nuevo sentido. A veces parecen sacadas de cualquier lugar; de la nada. Del vacío. Vacío que se expande entre tu y yo y que adquiere un nuevo significado. A veces me siento tan mal que me gustaría desaparecer en ese vacío. A veces soy tan patéticas que quiero transformarme en nuestro vacío. 
Cuando hablas. Cuando me dices que has quedado con X e Y, siento que yo soy el factor que sobra. Es algo así como:
J+X+Y-A=HAPPINESS.
Qué bonito. Ya tengo un motivo más para odiar las matemáticas y alegrarme de no tener que cursarlas más en lo que queda de vida. Es horrible saber que aún sé hacer ecuaciones y nunca me servirán de nada, -excepto hacer balances de nuestra relación-.
A veces pienso "Antes sabías lo que hacías. Antes sabías lo que tenías que hacer. Antes sabías a dónde ibas y a dónde querías llegar". Ahora estoy totalmente perdida. Sólo escucho tu nombre, veo ecuaciones, tengo taquicardias y estoy de mal humor prácticamente todo el día. Me ahogo entre silencios y las palabras me faltan. Quiero hablarte. Quiero contarte cosas. Quiero decirte "Eh, ha pasado esto" y no pensar en las ecuaciones. 
ECUACIONES; ECUACIONES; ECUACIONES EVERY WHERE. 
Y mi madre es gilipollas

lunes, 19 de marzo de 2012

Esto esta muerto.

Muerto. Muerto. Muerto...
Really?
En algún momento debimos de perdernos. En alguna parte se nos fue la cabeza. Sólo recuerdo que llore mucho rato y que me abrazaste como si en cualquier momento alguien viniese para arrancarme de tu lado. No sabes lo que me alivian tus abrazos. Aunque llore y grite a la vez mientras entierro mi cara en tu cuello, cuando siento tus brazos apretarme, parece que soy yo la que se muere.
No estamos muertos. Yo no me voy a ir. Seguiré el camino marcado, las pautas a seguir. Me he reconocido en el espejo esta mañana. Fría y calculadora, con un libro nuevo entre las manos y Muse retumbando a toda hostia por los auriculares. Quiero morderte la piel. Dejar las marcas rojas de mi uñas en tu brazo. Vuelve a embestirme con tus verdades, con tu agonía. Hazme daño, martirízame. A veces pienso que soy la víctima perfecta para cualquier maltratador, porque si tu lo fueras, no te dejaría ir. 
Ayer dejé bajo la jaula de Mordisquitos un papel. Decía, "Darksoul, eres lo más puro y brillante de este mundo". Hoy, al llegar a tu cuarto y sentarme en la cama lo he visto. Está en la pared frente a la cama, clavado con una chincheta. Se ven los cuadros de la hoja y el margen azul, pero sobre todo, casi he podido ver la enorme ilusión que te ha hecho encontrarlo y poder dejar ahí, a la vista del mundo, que te amo. Creo que para ti no hay nada más maravilloso que saber que te amo más que a nada

miércoles, 15 de febrero de 2012

Somos tan sumamente diferentes. Eres tan oscuro y tan frío. Soy tanta luz y tanto calor. Eres tanta persuasión y yo tanta ingenuidad. Eres una cárcel de oro. Yo una llave oxidada. En alguna parte logramos encajar. Quizás en el hecho de que yo te convierto en algo más ardiente que el Sol. Quizás en el hecho de que tu me conviertes en la ventisca más helada. Tu eres tanta soledad. Yo soy tantas personas. Tu voz es un único sonido; grave y eterno que me lleva a otro lugar. Mi voz es demasiadas cosas; aguda y etérea, llena de risas, sarcasmos, dolores y penas. Julian~ Tu nombre sabe a chocolate. Es algo que no encaja en otros idiomas. Es una palabra que no sale en ningún diccionario. Tiene un significado que no conozco. Es una sola melodía. Un sonido grave, seco y corto, pero con tantos matices. 
Tus dedos son lazos de seda. Tus besos son el mejor remedio para mi dolor. Tus ojos parecen adorarme. Ámame, Darksoul. Alma oscura. Tan adolorida y cansada. Ámame poco a poco. Ámame a secas. Sal y sonríe. Sal y corre hacia la libertad, yo estoy allí.
Canela y pimienta. Sal y azúcar. Carne y pescado. Chocolate y Vainilla. Natillas y arroz con leche. Union Jack y el Sol Naciente. Tú y yo... Tan diferentes y a la vez tan... Juntos.

viernes, 10 de febrero de 2012

Es extraño volver a escribir. Resulta difícil expresarme. Me he bloqueado por completo. No alcanzo las palabras. Se desvanecen en el aire. Parece que fue ayer cuando pude hablar, pero sé que fue hace muchísimo tiempo. Se traban las notas en los acordes. Parece que no funciona nada en mi mente. Me he desordenado por completo. No he hecho la maleta. He hecho la cama a las tres de la tarde. El cuarto está sin barrer. Entra el sol por la ventana. Hace frío. Y hace calor. No estás. Tengo ganas de verte. Ayer nos volvimos a besar, antes de marchar. Parecías tan desesperado por llevarme contigo. Apretaste tu boca a la mía, y recorriste mi espalda con los dedos. Y me miraste.
Mírame, te digo a veces, entre susurros, cuando discutimos.
Mírame. Cuando lo haces, parece que todo cobra sentido. Cuando me miras, es como si pudiera verlo todo claro de repente. 
Me estás matando. Me estás reviviendo. Acabas conmigo en tres microsegundos. Vuelvo a la vida cuando menos me lo espero. No sé si es cuando estoy sobre tu cama. O cuando cocinamos juntos. O cuando simplemente respiramos el mismo aire... No lo sé. De verdad que no lo sé... Pero devuélveme mis palabras.

miércoles, 18 de enero de 2012

Luces.

... que se expanden a través del firmamento. Estás tan cerca y a la vez tan lejos cuando te abrazo. A penas alcanzo tus labios si no me coloco de puntillas. A penas puedo mirarte a los ojos sin echarme hacia atrás. Pero a veces tus brazos me elevan y me colocan a tu altura, y de repente, estás tan cerca; tan maravillosamente cerca, que cada voluta de humo gris de tus ojos me acaricia. Cada hebra de hierba de tu iris me hace cosquillas. Y la miel de tu mirada se derrite maravillosamente dulce sobre mí. Tus ojos siempre serán preciosos. Siempre me van a mirar de esa forma tan seria y formal que tienes, pero a la vez, tienen ese brillo dulce y amoroso que conozco perfectamente, porque yo misma lo tengo en mis ojos. Y cuando además sonríes. Cuando sonríes, Julian, parece que las nubes grises se disuelven en girones desgarrados, y el sol se vuelve aún más ardiente. Y todo en este mundo es simple y llanamente perfecto. Porque tus ojos y tu sonrisa me vuelven loca. Tu eres mi luz. El único punto de cordura que tengo. Lo que más amo en este mundo. Eres fantástico. Eres.. Mi vida entera...

viernes, 6 de enero de 2012

Etéreo

Las mañanas etéreas, suaves, a veces un poco grises y tus brazos en mi cintura. Se hace raro despertar sola, enredada en las sábanas que no huelen a ti. Es extraño mirar hacia mi derecha y no verte dormir, con el pelo en la frente, revuelto, y tus dedos agarrando mi muñeca, porque te has vuelto a entretener jugando con mis dedos. Es maravilloso tenerte así, tan sencillo y tranquilo, porque puedo mirarte horas sin que te enteres. Y te miro. Horas. Horas que parecen una eternidad. Horas que quiero que sean una eternidad. Y cuando despiertas siempre es porque juego con tu pelo. Tus ojos parecen verdes cuando los abres a la luz del nuevo día; luego cambian a un profundo gris y después de besarnos siempre vuelven a ser una mezcla de esos dos colores con un toque de marrón. Y los miró. Me pierdo en ellos y me vuelves a besar. 
Dices que te gusta ver la sábana pegada a mi piel, y a mi me gusta sentir su tacto en mi cintura mientras acaricias mi espalda. Me besas en las noches oscuras y alejas las pesadillas. Dices que no me enfade y con una sonrisa borras mis dudas. Me arropas en las noches frías, besas mi frente, apartas mi cabello suavemente y me miras fijamente. Después dices "Te amo", y cuando lo haces, el día parece aún más claro aunque fuera sólo hay oscuridad. Te acuestas cada vez más tarde, y cuando vuelves a la cama tengo que hacerte un hueco. Aprietas mi cuerpo al tuyo, acaricio tu pelo con la punta de mis dedos, y sólo dices "Duérmete", así que cierro los ojos y luego el primer párrafo se repite.
Eres pura oscuridad, y a veces eres pura malicia y maldad. Me gastas bromas de muy mal gusto, y a veces me haces llorar, pero siempre te arrepientes. Creo que esperas que me haga más fuerte. Creo que quieres que afronte las cosas como una estatua. Creo que quieres evitar que vuelva a llorar por motivos aparte. Sé que odias verme llorar. Sé que odias saber que a veces lloro por tonterías porque me guardo cosas muy grandes dentro. Eres mi mejor amigo, mi diario, mi lienzo viviente y personal. Lo más grande de mi mundo, lo más perfecto de mi planeta. Algo que me traga y consume con un gesto. Y te sigo. Te seguiré hasta el final. Estoy tan orgullosa de ti. De los dos. De que todo valla tan bien. De que tu sigas siendo tan... Tú.

sábado, 17 de diciembre de 2011

*

"Vas a estar bien. Lo sé. Y yo estaré contigo. Siempre. Siempre para ti. Así que prométeme que vas a estar bien. Prométeme que vas a ser feliz. Prométeme que me vas a olvidar. Yo me acordaré de todo por los dos"
Y prometiste. Las dos primeras a la primera. La tercera promesa quiero creer que te costó, porque tardaste más en prometer. Pero prometiste. Y duele. Hubiese preferido que me abrazases con fuerza, para no dejarme respirar. Para ahogarme. Para que me mataras. Para que acabaras conmigo de una vez, rápidamente; no como ahora. Que me consumo a fuego lento, sin pausa y casi sin descanso. Esto se está convirtiendo en una tortura. No sé nada de ti. No sé nada de lo que ha pasado en tu cabeza desde que me fui de allí. A tu lado no deje solo un montón de lágrimas desparramadas por la colcha. En tu almohada dejé todos mis sueños. Entre tus sábanas dejé cada caricia que te debía. En el aire que te rodea he dejado mi presencia. Entre tus libros he deslizado los dedos, para recorrer esos mundo que me habría gustado leer. Entre las hebras de tu cabello he dejado miles de promesas, que iba a cumplir. En tus labios quedan restos de mi gloss rosa con purpurina que usaba cuando nos conocimos. En tus ojos he dejado cada una de mi miradas llenas de ternura. En tu cuello están las marcas de mis mordisco. He dejado dentro de tu cabeza millones de recuerdos y planes. Quiero creer que todas esas cosas que he dejado a tu lado y contigo no las vas a olvidar y me vas a buscar, pero sé que no estarás. Sé que las cosas se han ido fuera  de contexto. Sé que al marcharme dejé claro que las cosas no estaban bien. Siempre decías que si me marchaba, todo se acababa. Y un día incluso dijiste que temías el día que me marchara. Me contabas cosas que nadie más sabía - y que jamás nadie va a saber. Sabes cosas de mí que nunca nadie supo ni sabrá. Y aprendiste a encontrar la paciencia para saber amarme. Y me amaste. Me amas. Y sé que nadie me amará jamás como tu has logrado amarme. Y sé que las mañanas a tu lado en la cama se han acabado. Adiós planes. Adiós tardes a no hacer nada. Adiós críos, y casa de paredes azules. Adiós a la vida idílica que nos prometimos y que queríamos tener. Sé que otra disfrutara de todas esas cosas, que yo pude haber tenido, pero que nunca merecí.
Tengo una cadena de la que cuelga una alianza - Cadenas y Tinta. Tengo una pequeña hoja con bordes irregulares en la cartera, con forma de corazón, que me diste para no olvidar jamás el maravillo fin de semana juntos. Tengo cuatro cartas de Maggic guardadas. Tengo el precioso bolso de las 400 Gallinas. Tengo el fabuloso libro de "Breakfast at Tiffany's". Tengo miles de canciones que me recudan a ti. Que me están matando un poco más. Y necesito tenerte. Recuperarte. Porque tengo miedo de que otra ya halla probado tu boca. Porque me da miedo saber que para olvidarme buscaras a otra. Pero escúchame. Puede que todas ella  sean mejores que yo, pero ninguna te va a amar como yo te amo. Y puede que otra te haga más feliz de lo que yo te hice, pero ellas nunca serán tinta. Tinta que se deslizaba entre tus dedos y pintaba el mundo de infinitos COLORES.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Mañana.

No has borrado cada rastro de mi.Tampoco lo he hecho yo. He decidido cambiar algunas cosas ahora. He decidido hacer prioridades. He decidido que quiero escribirte, en caso de que sepas llegar a esto, para decirte que las cosas han cambiado. No, no he dejado de quererte. Y tengo la esperanza de que tu no hayas dejado de quererme. Tengo esta nueva necesidad... Recuperar el tiempo perdido. Tiempo perdido con los demás, pero también tiempo que no me he dedicado. Tengo muchos libros que leer, muchas risas que sacar, muchas palabras que gritar, muchas personas que conocer, muchas cosas que estudiar, muchos mimos que retener, pero más que nada, tengo mucho amor que enviarte. Enviarte a escondidas, y quizás también, ilegalmente. Pero no te olvido. Tampoco pienso hacerlo. Voy a dedicarme a mi, a mis amigos y a tus recuerdos. Tengo la alianza en la mesita de noche, y unas cuantas palabras que quiero soltarte.
He llegado a varias conclusiones, que realmente me encantaría decirte. Conclusiones sobre mi, sobre ti y sobre los dos. Sobre nuestra gran historia de amor. Sobre nuestro gran "¿Por qué?". Sobre nuestro gran momento. 
Te quiero. Ni lo niego, ni lo olvido, ni lo supero. Simplemente eso. Dos palabras, que juntas, forman tantos mundos, tantas ilusiones y tantísimos recuerdos que a veces se quedan cortas para expresar lo que siento por ti No sé si tendré que aprender a vivir sin ti tarde o temprano, pero por ahora... Prefiero centrarme en otras cosas.

domingo, 30 de octubre de 2011

Canciones

... que me saben a recuerdos. A tus besos mañaneros; a tus caricias en las tardes lluviosas - tus dedos recorriendo mi cadera y mi espalda mientras escucho los latidos de tu corazon -; a tus abrazos suaves y ligeros en las noches áridas, los dos bajo la misma manta, entre las mismas sábanas, en el mismo cóctel de cama. Canciones, puramente tuyas, que te sabes de memoria, que tarareas en mi oído, pero que nunca me cantas pero que yo escucho igualmente salir de tu preciosa boca. Canciones, que saben a despedidas; a llantos controlados y heridas mal curadas. Canciones, que hablan de miradas ausentes, de caminos cruzados, de decisiones mal tomadas, y de personas que se han marchado. Canciones, que hablan de tu boca, de tu mirada, de tus dedos en mi espalda pintando una espiral infinita.Canciones, que hablan de mis ganas de llorar, de mis ganas de huir, de mis ganas de matar, de mis ganas de rezar, de mis ganas de escapar de mí y de mis engaños. De mí y de ese odio que me tengo de día y de noche. De mí y del mundo entero, porque nadie entiende esto que yo siento. Porque lo he dejado todo por ti, y no me arrepentiré jamás. Porque Le no me quiere como tu me quieres, y eso me basta. Pero si tu no me quieres... ¿quién lo va a hacer? Si tu no me aprietas y me das seguridad, ¿quién lo va a hacer? Si tu me dejas sola... ¿quién va a estar? ¿A quién voy a acariciar durante la noche? ¿A quién voy a besar con una sonrisa? ¿A quién voy a morder? ¿A quién voy a apretar? ¿A quién le voy a decir "Te amo"? ¿A quién? ¿A quién, si tu ya no estas...? Solo me quedan canciones, una alianza demasiado grande, miles de recuerdos y cientos de miles de ilusiones rotas. Rotas en miles de pedazos. Tan rotas como tu. Tan rotas como el cielo cuando los rayos lo desgarran. Tan rotas como esa cadena que eres tú y ese tintero que era yo.
Hay tres canciones que me recuerdan a ti a todas horas. Una no sé si cantarla ahora, porque quizás sea inapropiada. Porque quizás "Someone like you" es apropiada para dentro de un tiempo. Pero "Duerme conmigo" es simplemente nuestra canción. Y "La vereda de la puerta de atrás" es simplemente mi canción para ti. Porque no sé lo que debo pensar. Tampoco sé lo que quiero. Tampoco sé si quiero esto. No sé si debo seguir, tampoco si estoy estancada. Solo pienso en ganas de dormir, y en el momento en el que estoy en la cama, recuerdo tus brazos apretarme y pegarme a tu pecho, y me entran ganas de llorar, porque por muchas mantas que lleve, tengo frío. Porque no estas. Y me da miedo pensar que jamás volverás. Y me da miedo pensar que no me vas a querer más. Porque si dejas de quererme... ¿Cómo voy a seguir viviendo?


viernes, 28 de octubre de 2011

Cadenas y Tinta.

Se me ha hecho un nudo en la garganta. Se me ha acumulado algo en las entrañas. Tengo una sensación de vacío raro en el pecho. Tengo frío, y por una vez, no tiene nada que ver con que he perdido la sudadera - ironías de la vida, se ha quedado en tu casa -. Tengo canciones en la cabeza. Son todas esas que quería oírte cantar. Son todas esas que me tengo que aprender. Son todas las que me recuerdan a ti, a tu cama, a tu calor, a tus besos. Son todas las palabras que nunca supe decirte; todas las palabras que nunca supe revelarte; todas las palabras que jamás iba a decirte. Esa mirada y esa última palabra me han atravesado. Ha sido como si sintiese la punta del boli bic atravesarme y seguidamente poner sobre mi cabeza "ERROR". No he tenido ni el valor de pararte. Te has escurrido de entre mis dedos y la tinta se ha deslizado hasta mis ojos. He sentido la cadena tirar de los dos y después, he sentido como se rompía. Y te he visto marcharte. Cruzar la acera y subir la calle, mientras yo me he quedado ahí plantada, mirando mis zapatos, pensando que tenía que pararte y sintiendo que jamás tenía que volverte a ver. Sintiendo que jamás debía volverte a mirar. Por vergüenza. Y quizás también porque me odio. Porque antes tu me querías y eso compensaba el odio que me tengo. Pero ahora que no estás, no quedan besos que dar y me duelen las manos, porque ya no podré volver a enredar mis dedos en tu pelo. Esta es de esas veces en las que me pregunto qué será de mi. Qué será de ti. Qué será de la tinta, que ya no le quedan cadenas que la detengan. Así que te has ido. O más bien, yo te he echado. Y aún así, siento esa fina pero fuerte cadena aún en mi muñeca, esa que me unía a ti, pero que ahora cuelga en el aire. Como la tinta cuando se escurre por los bordes de la mesa

sábado, 8 de octubre de 2011

The Mortician's Daughter.

La hija del enterrador. Ya sabes, esa canción que te canté un par de veces mientras caminábamos hacia la Kame, tomados de la mano y mirándonos como dos idiotas. Ya sabes, esa mirada que se me queda siempre que se trata de mirarte a ti. No sé qué ha pasado exactamente, pero ahora mismo siento que esa es nuestra canción y que esa es nuestra historia. 
¿Recuerdas ese "te quiero" que dije en el puente? Me salió del alma. Más bien se me salió el alma con esas palabras. Dijiste que todo había acabado y después me llamaste, y cuando regresé me dijiste que no volviese, porque te habías equivocado. Ahora mismo solo recuerdo el último beso que nos dimos. Era húmedo y desesperado. Tenso, tierno y a la vez tan... extraño. Sabía a sal por nuestras lágrimas, y apretaste mi cara con tus manos para retenerme a tu lado. Dijiste que habías vuelto porque me quieres, y que no importaba todo lo que había pasado. Y yo pensé en hacer lo que me decía el corazón, pero tengo esa culpa metida en el cuerpo. Te dije que si volvía a fallarte yo misma me iría, pero se me ha hecho imposible. Es como si estuviera encadenada a ti. Porque llevo tu nombre tatuado en el alma y quiero llevarlo en la piel. Tu nombre tiñendo la piel blanca de mi nuca, en un mudo y agudo recuerdo de ti; de tus besos; de tu ternura; de tu frialdad; de tu inmenso amor. 
Quiero volver a apretarte. Quiero volver a casa; esa casa que son tus abrazos. Quiero regresar al cielo que es tu boca y quiero volver a perderme en la inmensidad de tu mirada. Quiero regresar a tu calor; a tu cama; a tu pasión; a tu fuerza y a tu amor. Quiero volver a tenerte detrás de mi, abrazándome por detrás, apretando mi cintura, besando hasta hacerme reír y después oírte decir "te quiero" en mi oído, de una manera tan tierna, tan dulce, tan sentida, tan maravillosa, tan tuya, que me estremecía. Que me volvía loca. 
Me vuelves totalmente loca. 
I love you more than I can ever scream. 

martes, 4 de octubre de 2011

*

Se me han trabado las palabras. Estoy haciendo la lista. Se me estan acumulando las pocas fuerzas que me quedan, y tengo ganas de apretarte. Tengo tu chaqueta en la cama de al lado, la he estado llevando hasta hace poco, pero el calor me asfixia, asi que he seguido escribiendo la lista con ella al lado, como si estuvieras tumbado sobre mis piernas mientras acaricio tu pelo; como cuando estamos en tu sofa.
Me estoy acordando de la tarde que hemos pasado. Con muchas emociones, con demasiadas palabras. Con arranques de tos seca, y ganas de estornudar. Con sexo. Sexo. Sexo. Muchísimo sexo. Y una tontería muy tonta que hemos hecho porque yo te he dejado y tú has perdido la poca cordura que te quedaba.
Estoy pensando que tengo miedo de que mañana todo te de igual. Estoy pensando en que te necesito más que a nada. Estoy pensando que me necesitas del mismo modo. Estoy pensando en que por un momento he pensado que ibas a empujarme y al final has tirado de mi. Fuerte. Un tirón decidido, casi dolido. Un tirón que más que arrancarme el brazo, me ha dado la vida. Un tirón que aún me sorprende. Y ver tus ojos llorosos debajo del flequillo fue como abatirme. Te amo. No sé como lo hago, pero solo puedo describirlo como enfermizo. Me quita las fuerzas, el sueño, las ganas de comer. Hace que solo estés tu a todas horas. Es tu olor pegado a mi ropa, tu voz en mi cabeza. Son tus caricias en mi piel, y tus mordiscos en mi espalda. Es tu peso sobre mi mientras estamos en la cama. Es tu sonrisa cuando te digo que no pares. Es tu ternura cuando te digo que eres increíble. Es tu ilusion cuando te digo que tendré a tus hijos. Son tus abrazos mientras caminamos. Es esa seguridad que tienes que me da seguridad a mi. Y no sé. Son tantas cosas que me agobian; que no me dejan respirar.
Muchas veces te digo que quiero que me quieras de la misma manera en que yo te quiero. Creo que ya lo hemos superado. Creo que esto que tenemos ya no es amor. Esto ya es... Indescriptible.
Y te he dicho que me ocuparé de tí. Te he dicho que voy a hacerte feliz. Y lo haré. Porque te lo mereces. Porque nos lo merecemos. Porque no puedo vivir sin ti. Porque curiosamente, tu sin mi tampoco.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Two Months

Es raro describir la sensación que me inunda el pecho ahora. Ahora, después de casi una hora desde que me dejaste en la puerta, aún siento esas mariposas en el estómago y tus besos por todo mi cuello. Y parece que tus dedos siguen enlazados con los míos. Te echo de menos. Como si me faltase algo. Y realmente es que me faltas tú. Tengo ganas de apretarte, de volver a besarte. Quiero volver a estar sobre tu cama y acariciar tu pelo. Quiero trazar un camino sinuoso por tu espalda y derretirme en el momento que muerdes mi cuello. Tengo miles de "Te quiero" trabados en la garganta, y no me dejan respirar. Sólo te quiero apretar fuerte. Quiero que notes todo mi amor y toda mi entrega en esos abrazos. Que notes que ya no puedo vivir sin tí. Que te amo a morir... Que me encanta compartirlo todo contigo. Desde tus besos, hasta las tardes tranquilas en la Kame, hasta un simple helado de yogur con pecado de Eva, nueces caramelizadas y nubecitas de colores. Me encanta todo. Besarte después de que me gastes una broma. Sonreírte tiernamente cuando caminamos. Contarte mis secretos, mis problemas, mis dudas. Apretarte contra mi pecho y susurrarte que te quiero más que a nada. Y en el momento en el que me dices "Te amo", con todas las letras y todo el sentimiento, me siento simplemente completa, y me convierto en la encarnación de la alegría y el orgullo. Porque tengo al mejor novio del mundo entero. Porque eres lo mejor de mi mundo. Y te amo. Te amo a morir. Aunque sólo sean dos meses. No importa. El tiempo contigo es simplemente indescriptible...
P.D: Aún tengo tus ojos tricolores taladrandome como sólo tú sabes hacerlo. Gris tormenta, verde menta y marrón chocolate <3



lunes, 12 de septiembre de 2011

Darksoul

Es algo rematadamente enfermizo. ¿Soy la única a la que le falta el aire cuando estamos juntos? ¿Y por qué no puedo parar de mirarte? ¿Y por qué amo la curva de tu hombro? ¿Y por qué me encanta esa cara que pones de interesante con los labios fruncidos? ¿Y por qué me encanta el aire que exhalas cuando te hago suspirar al morder tu piel? ¿Y por qué en el momento en el que no estás a mi lado me siento un poco más hueca? ¿Y por qué? ¿Por qué? ¿Por qué ahora mismo daría lo que sea por poder estrecharte entre mis brazos? ¿No te mueres de ganas de tenerme de nuevo sobre tu cama, jugando con tu pelo mientras te miro? Echo de menos tus dedos recorrer algún camino sobre mi piel. Echo de menos oírte decir alguna tontería. Necesito un beso tuyo. Necesito volver a sentirme yo. Cuento las horas que quedan para tenerte. Y en el momento de besarte podría decirte miles de palabras, como esta mañana, pero es que se me atascan todas en la garganta. Todas se traban en mi lengua y no me dejan respirar. Y sólo te puedo mirar. Y sólo te puedo adorar un poco más. ¿Qué más da lo que dejo atrás si te tengo a mi lado? ¿Qué más da las personas que me fallen o a las que pueda fallar si estás tú en algún lugar? ¿Y qué importa lo que venga si tú me vas a besar siempre que te lo pida? Ya no importa si el cielo se resquebraja en miles de trozos. Ya no importa si la tierra se abre o si el mar se seca. Ya no importa si las estrellas se desploman, si el sol se congela o si la luna empieza a arder. Ya no importa nada de eso, porque ahora estás tú. 
Darksoul... Alma oscura. A veces parece que eres tan oscuro como la noche y tan frío como un iceberg, y aún así, tienes la sonrisa y la mirada más brillantes que he visto jamás. Tienes la piel ardiendo cuando te beso en mitad de la noche. Y el aire que exhalas parece vapor cuando te muerdo el cuello. Quemas. O quizás sea yo la que se consume en fuego por tenerte. No lo sé. Pero tu oscuridad con sonrisa y ojos brillantes me está abrasando. Me quiero dejar consumir poco a poco, o espontáneamente, no lo sé. ¿De verdad importa?
Hay una canción, de esas que me sé de memoria ya, de tanto escucharla, que me recuerda a nosotros. No sé en qué le veo el parecido, pero está ahí, y lo veo. Y lo vivo y lo siento. Lo escucho y lo vivo. Porque quizás tú seas para mí lo que es Nebraska para Lady Gaga. No lo sé. Sólo sé que contigo, las palabras siempre me faltan, y me vas a volver loca. Porque a veces cuando te digo que te quiero, siento que me estoy quedando corta. 

martes, 30 de agosto de 2011

Jln


¿Cómo se puede llegar a querer a alguien de una forma tan sincera y tan devastadora? A veces no encajan las palabras y sólo importan las acciones. Es la manera de acurrucarse a mi lado; la forma de colocarse de manera a poder abrazarle. Es su voz grave pero aterciopelada, y ese suspiro entre dientes que me eriza la piel. El cabello suave sobre la frente que no me deja ver sus ojos. Los labios fruncidos pidiendo un beso. La sonrisa ladeada. La manera de tomar mis dedos. Cómo hunde la nariz en la curva de mi cuello. Los dedos recorriendo mi cadera. Los labios debajo de mi oreja. Su risa por cualquier tontería. Su seriedad. Su manera de mirar. Tiene detalles tiernos que me derriten; cosas simples que para mí son una manera tan clara de decir "Te Quiero" que sólo logra enamorarme más de él .No me explico todavía cómo ha sido. No encuentro una explicación lógica. No he dejado caer las barreras, pero ha logrado atravesar las más difíciles. Ha logrado con una sonrisa y unas cuantas palabras volver a hacerme sentir bien. A veces importa el pasado, pero nos interesa más el futuro. Y pensamos muchas cosas, esperamos muchas más. Tengo una extraña ilusión por tener una familia, creo que comparte el deseo de tener el mismo hogar que yo. Y le quiero. Le quiero hasta quererme morir. Le quiero en sus silencios, en sus risas, en sus enfados. Le quiero en todo momento. Con su nombre completo o con esa manía mía de eliminar las vocales. Con su ceño fruncido o con sus bromas. Serio o divertido. Sobrio o ebrio, ¿qué más da? Siempre será él esté como esté.
Julian Darksoul<3