Las mañanas etéreas, suaves, a veces un poco grises y tus brazos en mi cintura. Se hace raro despertar sola, enredada en las sábanas que no huelen a ti. Es extraño mirar hacia mi derecha y no verte dormir, con el pelo en la frente, revuelto, y tus dedos agarrando mi muñeca, porque te has vuelto a entretener jugando con mis dedos. Es maravilloso tenerte así, tan sencillo y tranquilo, porque puedo mirarte horas sin que te enteres. Y te miro. Horas. Horas que parecen una eternidad. Horas que quiero que sean una eternidad. Y cuando despiertas siempre es porque juego con tu pelo. Tus ojos parecen verdes cuando los abres a la luz del nuevo día; luego cambian a un profundo gris y después de besarnos siempre vuelven a ser una mezcla de esos dos colores con un toque de marrón. Y los miró. Me pierdo en ellos y me vuelves a besar.
Dices que te gusta ver la sábana pegada a mi piel, y a mi me gusta sentir su tacto en mi cintura mientras acaricias mi espalda. Me besas en las noches oscuras y alejas las pesadillas. Dices que no me enfade y con una sonrisa borras mis dudas. Me arropas en las noches frías, besas mi frente, apartas mi cabello suavemente y me miras fijamente. Después dices "Te amo", y cuando lo haces, el día parece aún más claro aunque fuera sólo hay oscuridad. Te acuestas cada vez más tarde, y cuando vuelves a la cama tengo que hacerte un hueco. Aprietas mi cuerpo al tuyo, acaricio tu pelo con la punta de mis dedos, y sólo dices "Duérmete", así que cierro los ojos y luego el primer párrafo se repite.
Eres pura oscuridad, y a veces eres pura malicia y maldad. Me gastas bromas de muy mal gusto, y a veces me haces llorar, pero siempre te arrepientes. Creo que esperas que me haga más fuerte. Creo que quieres que afronte las cosas como una estatua. Creo que quieres evitar que vuelva a llorar por motivos aparte. Sé que odias verme llorar. Sé que odias saber que a veces lloro por tonterías porque me guardo cosas muy grandes dentro. Eres mi mejor amigo, mi diario, mi lienzo viviente y personal. Lo más grande de mi mundo, lo más perfecto de mi planeta. Algo que me traga y consume con un gesto. Y te sigo. Te seguiré hasta el final. Estoy tan orgullosa de ti. De los dos. De que todo valla tan bien. De que tu sigas siendo tan... Tú.
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