sábado, 8 de octubre de 2011

The Mortician's Daughter.

La hija del enterrador. Ya sabes, esa canción que te canté un par de veces mientras caminábamos hacia la Kame, tomados de la mano y mirándonos como dos idiotas. Ya sabes, esa mirada que se me queda siempre que se trata de mirarte a ti. No sé qué ha pasado exactamente, pero ahora mismo siento que esa es nuestra canción y que esa es nuestra historia. 
¿Recuerdas ese "te quiero" que dije en el puente? Me salió del alma. Más bien se me salió el alma con esas palabras. Dijiste que todo había acabado y después me llamaste, y cuando regresé me dijiste que no volviese, porque te habías equivocado. Ahora mismo solo recuerdo el último beso que nos dimos. Era húmedo y desesperado. Tenso, tierno y a la vez tan... extraño. Sabía a sal por nuestras lágrimas, y apretaste mi cara con tus manos para retenerme a tu lado. Dijiste que habías vuelto porque me quieres, y que no importaba todo lo que había pasado. Y yo pensé en hacer lo que me decía el corazón, pero tengo esa culpa metida en el cuerpo. Te dije que si volvía a fallarte yo misma me iría, pero se me ha hecho imposible. Es como si estuviera encadenada a ti. Porque llevo tu nombre tatuado en el alma y quiero llevarlo en la piel. Tu nombre tiñendo la piel blanca de mi nuca, en un mudo y agudo recuerdo de ti; de tus besos; de tu ternura; de tu frialdad; de tu inmenso amor. 
Quiero volver a apretarte. Quiero volver a casa; esa casa que son tus abrazos. Quiero regresar al cielo que es tu boca y quiero volver a perderme en la inmensidad de tu mirada. Quiero regresar a tu calor; a tu cama; a tu pasión; a tu fuerza y a tu amor. Quiero volver a tenerte detrás de mi, abrazándome por detrás, apretando mi cintura, besando hasta hacerme reír y después oírte decir "te quiero" en mi oído, de una manera tan tierna, tan dulce, tan sentida, tan maravillosa, tan tuya, que me estremecía. Que me volvía loca. 
Me vuelves totalmente loca. 
I love you more than I can ever scream. 

martes, 4 de octubre de 2011

*

Se me han trabado las palabras. Estoy haciendo la lista. Se me estan acumulando las pocas fuerzas que me quedan, y tengo ganas de apretarte. Tengo tu chaqueta en la cama de al lado, la he estado llevando hasta hace poco, pero el calor me asfixia, asi que he seguido escribiendo la lista con ella al lado, como si estuvieras tumbado sobre mis piernas mientras acaricio tu pelo; como cuando estamos en tu sofa.
Me estoy acordando de la tarde que hemos pasado. Con muchas emociones, con demasiadas palabras. Con arranques de tos seca, y ganas de estornudar. Con sexo. Sexo. Sexo. Muchísimo sexo. Y una tontería muy tonta que hemos hecho porque yo te he dejado y tú has perdido la poca cordura que te quedaba.
Estoy pensando que tengo miedo de que mañana todo te de igual. Estoy pensando en que te necesito más que a nada. Estoy pensando que me necesitas del mismo modo. Estoy pensando en que por un momento he pensado que ibas a empujarme y al final has tirado de mi. Fuerte. Un tirón decidido, casi dolido. Un tirón que más que arrancarme el brazo, me ha dado la vida. Un tirón que aún me sorprende. Y ver tus ojos llorosos debajo del flequillo fue como abatirme. Te amo. No sé como lo hago, pero solo puedo describirlo como enfermizo. Me quita las fuerzas, el sueño, las ganas de comer. Hace que solo estés tu a todas horas. Es tu olor pegado a mi ropa, tu voz en mi cabeza. Son tus caricias en mi piel, y tus mordiscos en mi espalda. Es tu peso sobre mi mientras estamos en la cama. Es tu sonrisa cuando te digo que no pares. Es tu ternura cuando te digo que eres increíble. Es tu ilusion cuando te digo que tendré a tus hijos. Son tus abrazos mientras caminamos. Es esa seguridad que tienes que me da seguridad a mi. Y no sé. Son tantas cosas que me agobian; que no me dejan respirar.
Muchas veces te digo que quiero que me quieras de la misma manera en que yo te quiero. Creo que ya lo hemos superado. Creo que esto que tenemos ya no es amor. Esto ya es... Indescriptible.
Y te he dicho que me ocuparé de tí. Te he dicho que voy a hacerte feliz. Y lo haré. Porque te lo mereces. Porque nos lo merecemos. Porque no puedo vivir sin ti. Porque curiosamente, tu sin mi tampoco.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Two Months

Es raro describir la sensación que me inunda el pecho ahora. Ahora, después de casi una hora desde que me dejaste en la puerta, aún siento esas mariposas en el estómago y tus besos por todo mi cuello. Y parece que tus dedos siguen enlazados con los míos. Te echo de menos. Como si me faltase algo. Y realmente es que me faltas tú. Tengo ganas de apretarte, de volver a besarte. Quiero volver a estar sobre tu cama y acariciar tu pelo. Quiero trazar un camino sinuoso por tu espalda y derretirme en el momento que muerdes mi cuello. Tengo miles de "Te quiero" trabados en la garganta, y no me dejan respirar. Sólo te quiero apretar fuerte. Quiero que notes todo mi amor y toda mi entrega en esos abrazos. Que notes que ya no puedo vivir sin tí. Que te amo a morir... Que me encanta compartirlo todo contigo. Desde tus besos, hasta las tardes tranquilas en la Kame, hasta un simple helado de yogur con pecado de Eva, nueces caramelizadas y nubecitas de colores. Me encanta todo. Besarte después de que me gastes una broma. Sonreírte tiernamente cuando caminamos. Contarte mis secretos, mis problemas, mis dudas. Apretarte contra mi pecho y susurrarte que te quiero más que a nada. Y en el momento en el que me dices "Te amo", con todas las letras y todo el sentimiento, me siento simplemente completa, y me convierto en la encarnación de la alegría y el orgullo. Porque tengo al mejor novio del mundo entero. Porque eres lo mejor de mi mundo. Y te amo. Te amo a morir. Aunque sólo sean dos meses. No importa. El tiempo contigo es simplemente indescriptible...
P.D: Aún tengo tus ojos tricolores taladrandome como sólo tú sabes hacerlo. Gris tormenta, verde menta y marrón chocolate <3



lunes, 12 de septiembre de 2011

Darksoul

Es algo rematadamente enfermizo. ¿Soy la única a la que le falta el aire cuando estamos juntos? ¿Y por qué no puedo parar de mirarte? ¿Y por qué amo la curva de tu hombro? ¿Y por qué me encanta esa cara que pones de interesante con los labios fruncidos? ¿Y por qué me encanta el aire que exhalas cuando te hago suspirar al morder tu piel? ¿Y por qué en el momento en el que no estás a mi lado me siento un poco más hueca? ¿Y por qué? ¿Por qué? ¿Por qué ahora mismo daría lo que sea por poder estrecharte entre mis brazos? ¿No te mueres de ganas de tenerme de nuevo sobre tu cama, jugando con tu pelo mientras te miro? Echo de menos tus dedos recorrer algún camino sobre mi piel. Echo de menos oírte decir alguna tontería. Necesito un beso tuyo. Necesito volver a sentirme yo. Cuento las horas que quedan para tenerte. Y en el momento de besarte podría decirte miles de palabras, como esta mañana, pero es que se me atascan todas en la garganta. Todas se traban en mi lengua y no me dejan respirar. Y sólo te puedo mirar. Y sólo te puedo adorar un poco más. ¿Qué más da lo que dejo atrás si te tengo a mi lado? ¿Qué más da las personas que me fallen o a las que pueda fallar si estás tú en algún lugar? ¿Y qué importa lo que venga si tú me vas a besar siempre que te lo pida? Ya no importa si el cielo se resquebraja en miles de trozos. Ya no importa si la tierra se abre o si el mar se seca. Ya no importa si las estrellas se desploman, si el sol se congela o si la luna empieza a arder. Ya no importa nada de eso, porque ahora estás tú. 
Darksoul... Alma oscura. A veces parece que eres tan oscuro como la noche y tan frío como un iceberg, y aún así, tienes la sonrisa y la mirada más brillantes que he visto jamás. Tienes la piel ardiendo cuando te beso en mitad de la noche. Y el aire que exhalas parece vapor cuando te muerdo el cuello. Quemas. O quizás sea yo la que se consume en fuego por tenerte. No lo sé. Pero tu oscuridad con sonrisa y ojos brillantes me está abrasando. Me quiero dejar consumir poco a poco, o espontáneamente, no lo sé. ¿De verdad importa?
Hay una canción, de esas que me sé de memoria ya, de tanto escucharla, que me recuerda a nosotros. No sé en qué le veo el parecido, pero está ahí, y lo veo. Y lo vivo y lo siento. Lo escucho y lo vivo. Porque quizás tú seas para mí lo que es Nebraska para Lady Gaga. No lo sé. Sólo sé que contigo, las palabras siempre me faltan, y me vas a volver loca. Porque a veces cuando te digo que te quiero, siento que me estoy quedando corta. 

martes, 30 de agosto de 2011

Jln


¿Cómo se puede llegar a querer a alguien de una forma tan sincera y tan devastadora? A veces no encajan las palabras y sólo importan las acciones. Es la manera de acurrucarse a mi lado; la forma de colocarse de manera a poder abrazarle. Es su voz grave pero aterciopelada, y ese suspiro entre dientes que me eriza la piel. El cabello suave sobre la frente que no me deja ver sus ojos. Los labios fruncidos pidiendo un beso. La sonrisa ladeada. La manera de tomar mis dedos. Cómo hunde la nariz en la curva de mi cuello. Los dedos recorriendo mi cadera. Los labios debajo de mi oreja. Su risa por cualquier tontería. Su seriedad. Su manera de mirar. Tiene detalles tiernos que me derriten; cosas simples que para mí son una manera tan clara de decir "Te Quiero" que sólo logra enamorarme más de él .No me explico todavía cómo ha sido. No encuentro una explicación lógica. No he dejado caer las barreras, pero ha logrado atravesar las más difíciles. Ha logrado con una sonrisa y unas cuantas palabras volver a hacerme sentir bien. A veces importa el pasado, pero nos interesa más el futuro. Y pensamos muchas cosas, esperamos muchas más. Tengo una extraña ilusión por tener una familia, creo que comparte el deseo de tener el mismo hogar que yo. Y le quiero. Le quiero hasta quererme morir. Le quiero en sus silencios, en sus risas, en sus enfados. Le quiero en todo momento. Con su nombre completo o con esa manía mía de eliminar las vocales. Con su ceño fruncido o con sus bromas. Serio o divertido. Sobrio o ebrio, ¿qué más da? Siempre será él esté como esté.
Julian Darksoul<3

jueves, 11 de agosto de 2011

J.

Es su sonrisa de lado. Su mirada verdosa, que me recuerda a las plantas que crecían sobre las paredes de una de las residencias de Cambridge. Es su manera de hacerme reír con nada. Su forma de abrazarme y luego reírse, porque soy tan pequeña que puede abrazarnos a los dos a la vez. Es su forma de mirarme desde arriba y luego darme un beso. Es su forma de mirarme desde abajo y pedirme un beso. Es la forma que tiene de apretar mi mano. Su manera de abrazarme, elevarme y hacerme girar en el aire. Cómo me coge como si fuese una muñeca para sentarme sobre sus piernas. Cómo abraza mi cintura y apoya la barbilla sobre mi hombro, haciéndome reír porque tiene que agacharse mucho para llegar. Su sonrisa tierna cuando le miro mucho rato. La suavidad de su piel. Cómo se estremece cuando acaricio sus brazos. Su risa cuando decimos algo estúpido. Esa voz suya que pone aún más grave cuando hablamos de su futuro. Esa emoción que le embarga cuando habla de lo que llegará a ser. Esa forma de patear todo lo que encuentra en una acera. De morderme los brazos. De hacerme cosquillas sin apenas saberlo. De hacerme sentir única. De escuchar lo que digo y luego decirme "¿Qué dices?". De cómo canta por la calle. De cómo mueve las manos como si tocase la guitarra, porque sabe tocar esa canción, y arrastra mi brazo con el suyo porque no me suelta ni para eso. De cómo hace espavientos en el aire con las mano, arrastrando nuevamente una de las mías, porque aún no me ha soltado.De cómo me aprieta fuerte contra su pecho, y puedo sentir cada latido suyo. De cómo me pregunta qué vamos a hacer. De cuando le canto al oído cualquier tontería. De cuando apoya la cabeza en mi pecho y me deja hundir los dedos en su cabello. De cómo aprieta mi cintura. De cómo me mira directamente a los ojos. De cómo me hace querer morir en el acto cuando sonríe. De cómo sopla sobre mis labios antes de besarlos. De hacerme sentir tan perfecta. Tan querida. Tan especial. De quererle. De quererle tantísimo que él se ha convertido en todo lo que quiero para mí, para siempre. De quererle tantísimo que a veces los "te quiero" no me bastan
Le quiero tantísimo, que no dudo en pensar que él, es lo más bonito de mi vida. Porque no hay nada más bonito que lo que él me da y me hace sentir. Nada...

viernes, 5 de agosto de 2011

Skyscraper.

Me he perdido en una melodía continua. Parece que la letra la he escrito yo, porque es como si te estuviera cantando a ti. A veces siento que estoy hecha de cristal, y que me vas a resquebrajar. A veces parece que soy de papel, y me vas a desgarrar. Y sin embargo, pese a ese poder sobre mí que tienes, me quiero mantener en pie. Quiero tocar las estrellas, y sin embargo, prefiero tu pelo. Me gusta hundirme en el mar, y mirar los peces deslizarse por el agua, pero prefiero lo profundo de tu mirada. Y a veces me pregunto qué piensas. A veces me pregunto si piensas que soy bonita; o si tengo una sonrisa singular. A veces me pregunto si te fijas en mis gestos del mismo modo que lo hago yo con los tuyos. Y me siento como un rascacielos; imponente, firme, grande y lustrosos. Y sin embargo mis cimientos son tan frágiles cuando se trata de ti. Es como si por cada palabra que dices una viga de mi interior se tambalease. Y al final me acabare derrumbando. Irónica; sórdida; sarcástica; mala; psicótica; paranoica; celosa; cruel; fría; cálida; simpática; temerosa; segura; orgullosa; arrastrada; singular; gritona; callada; retorcida; natural; dormida; sonriente; llorona; encerrada; libre; soñadora; madura; irresponsable; testaruda; risueña; tierna; cariñosa; amorosa; pasional; sincera; mimosa; melómana; devoradora de libros; escritora empedernida; traviesa; atrevida; pervertida; retorcida; pedida; odiada; querida; amada... Da igual cómo sea. Da igual cuántas caras tenga, si no es para compartirlas contigo. Ya no quiero quererte, y lo hago. Enfermizamente. Te has colado en mis huesos, has desgarrado cada barrera y has atravesado mi alma. 
Me he hundido en un par de melodías, todas parecen hablar por mí. Hay un vacío en mi pecho, como si de alguna manera hubieses arrancado algo. Yo no quería que pasase. Sabía que podría ocurrir, pero no quería. Pero no sé qué era; si era tu sonrisa torcida o tu pelo sedoso. No sé si era tu manera de hablar, o tu manera de morderme el labio. No sé si era porque me confiaste cosas o porque simplemente me escuchaste. No sé si es porque me separaste de mi pasado y me pegaste a tu mirada, pero me has enamorado. Con tu forma de mirarme. Y esos abrazos tan cálidos. Esa forma de hacerme sentir pequeñita pero especial. O esa forma de hacerme reír como una tonta enamorada. Una tonta enamorada. Yo. Que prometí que no volvería a reírme así, como una niña, lo vuelvo a hacer. A reírme de forma tonta porque la gracia tiene que ver contigo. Y cuando pienso en como abrazaste mis piernas y apoyaste tu frente sobre mi, tiernamente, dejándome hundir los dedos en tu pelo. Y cuando pienso en tu manera de agarrar mi cintura y elevarme hasta ponerme sobre tu hombro. Y cuando pienso en tu manera de mirarme, con algo de ternura, o simple cariño; o quizás algo de amor... Me dan ganas de reír y llorar. No tengo prácticamente nada que darte. Quizás un par de sonrisas, una caricia y algún beso. Quizás tres días en la cama, jugando como si fuesemos niños. Quizás cartas escondidas por tu cuarto. Quizás algún sign; o alguna canción. Quizás una sorpresa, como alguna visita inesperada. Quizás un beso en la frente para darte ánimos. Quizás podría haber apretado tus dedos, en una muda manera de decirte "te quiero". Quizás te habría robado un par de camisetas. Quizás te habría hecho fotos dormido. Quizás habría llorado alguna vez delante de ti; o alguna vez fingiese una sonrisa. Quizás te habría mentido sobre un mal día que he tenido. 
Así que me quedan un par de canciones. Unas cuantas palabras. Cientos de recuerdos. Y miles de ilusiones. Tengo muchos planes; metas y carreras que ganar. Tengo ganas de vivir, de dejar de ser la oveja negra de la familia, y despegar. Tengo ganas de echarme la mochila al hombro y largarme. Un par de libros, unos cuantos discos, algunas fotos y una sonrisa. Pero ahora que no podré irme con tu mano agarrando la mía como tanto ansío, supongo que me iré con menos peso, pero también, sin tanto amor.