jueves, 11 de agosto de 2011

J.

Es su sonrisa de lado. Su mirada verdosa, que me recuerda a las plantas que crecían sobre las paredes de una de las residencias de Cambridge. Es su manera de hacerme reír con nada. Su forma de abrazarme y luego reírse, porque soy tan pequeña que puede abrazarnos a los dos a la vez. Es su forma de mirarme desde arriba y luego darme un beso. Es su forma de mirarme desde abajo y pedirme un beso. Es la forma que tiene de apretar mi mano. Su manera de abrazarme, elevarme y hacerme girar en el aire. Cómo me coge como si fuese una muñeca para sentarme sobre sus piernas. Cómo abraza mi cintura y apoya la barbilla sobre mi hombro, haciéndome reír porque tiene que agacharse mucho para llegar. Su sonrisa tierna cuando le miro mucho rato. La suavidad de su piel. Cómo se estremece cuando acaricio sus brazos. Su risa cuando decimos algo estúpido. Esa voz suya que pone aún más grave cuando hablamos de su futuro. Esa emoción que le embarga cuando habla de lo que llegará a ser. Esa forma de patear todo lo que encuentra en una acera. De morderme los brazos. De hacerme cosquillas sin apenas saberlo. De hacerme sentir única. De escuchar lo que digo y luego decirme "¿Qué dices?". De cómo canta por la calle. De cómo mueve las manos como si tocase la guitarra, porque sabe tocar esa canción, y arrastra mi brazo con el suyo porque no me suelta ni para eso. De cómo hace espavientos en el aire con las mano, arrastrando nuevamente una de las mías, porque aún no me ha soltado.De cómo me aprieta fuerte contra su pecho, y puedo sentir cada latido suyo. De cómo me pregunta qué vamos a hacer. De cuando le canto al oído cualquier tontería. De cuando apoya la cabeza en mi pecho y me deja hundir los dedos en su cabello. De cómo aprieta mi cintura. De cómo me mira directamente a los ojos. De cómo me hace querer morir en el acto cuando sonríe. De cómo sopla sobre mis labios antes de besarlos. De hacerme sentir tan perfecta. Tan querida. Tan especial. De quererle. De quererle tantísimo que él se ha convertido en todo lo que quiero para mí, para siempre. De quererle tantísimo que a veces los "te quiero" no me bastan
Le quiero tantísimo, que no dudo en pensar que él, es lo más bonito de mi vida. Porque no hay nada más bonito que lo que él me da y me hace sentir. Nada...

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