lunes, 16 de mayo de 2011

Ma~du~rar como las man~za~nas

Hoy he estado pensando en los silencio que hablan, en las palabras que estorban, en los pensamientos que sobran. Hoy me he parado a pensar durante una milésima de segundo, en los campos yermos que se han convertido en mis planes de futuro, llenos de árboles que aún tienen que crecer, y flores que aún tienen que florecer. Y he llegado a una conclusión:
He madurado.
Sólo un poco, la verdad; pero lo suficiente como para saber lo que quiero hacer, de lo que quiero vivir, pero más aún, la persona que deseo ser cuando sea mayor. Una persona que ya no se deje controlar, dueña de su vida y que no se deje llevar por la corriente. 
Así que ahora resulta, que yo formo parte de los campos que son mi futuro -antes yermos- con la forma de una manzana, que tiene que madurar -y va a hacerlo- para caerse de la rama más alta del árbol y caer a la hierba mecida por la brisa y bañada por el sol, 
Para rodar hacia el futuro. 

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