Hoy, he tenido un día horrible. Hace unos días que me ha dado por escuchar esa canción tuya, aquella que tanto te gustaba y que tanto te encantaba. Ya sabes, "I'm with you". A veces, cuando estábamos las dos solas, y tu cantabas la canción con Avril, era como si estuviéramos pensando lo mismo. A veces, siento que necesito correr hacia ti y decirte que estoy aquí. Que estoy aquí y que te necesito más que nunca.
A veces lloro, abrazada a la almohada. Lloro como cuando él me dejó. Lloró como cuando tu te fuiste. Lloro como cuando yo dejé de ser yo. Lloro. Simplemente lloro, acurrucada bajo las mantas, apretando los puños y hablándote. Porque ya no aguanto no tenerte.
Pongo "I'm with you" en repetición continua. Es como tenerte con tu guitarra azul a mi derecha, como aquellas tardes en la playa, en las que tu cantabas, y aliviabas las cosas.
Ya no estás. Te miro y no te veo. Eres como el espectro de lo que fuiste. Me duele no oírte. Me duele no verte reír. Me duele ver que no sonríes. En serio, Kate, ¿dónde estás? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué no vuelves? ¿Por qué no soy capaz de hablarte? ¿Por qué no soy capaz de retenerte del brazo cuando nos cruzamos? Tengo miedo. Siempre tengo miedo.
Y antes me decías lo que tenía que hacer. Antes siempre sabías lo que tenía que decir. Antes siempre estabas ahí. Y ya no estás. Ya no queda nada. Y me duele.
la aplicación de los peces es la ostia.
ResponderEliminar